Hemos preparado una guía para este proceso, un checklist con las cuestiones que te ayudarán a tomar la mejor decisión teniendo en cuenta tus necesidades, esperamos que te sea de utilidad.

¿Cuál es el estado de tus ventanas?

A veces, la decisión de cambiar las ventanas viene motivada porque éstas se encuentran en mal estado o son muy antiguas. En estas ocasiones la decisión ya está tomada, el estado de tus ventanas será la primera señal de que debes cambiarlas, pero no la única.

¿Por qué cambiar las ventanas?

El principal motivo será optimizar el aislamiento y la eficiencia energética de tu hogar, lo que te ayudará a reducir los costes de calefacción y aire acondicionado.

Además, cambiar tus ventanas puede aportar otros beneficios cómo estética, seguridad y confort. Por ejemplo, servirán para disfrutar de la luz del sol, para protegernos frente a impactos fortuitos, para minimizar el impacto acústico del exterior o aprovechar todas las ventajas de un hermoso mirador. Son un elemento a tener en cuenta para mejorar la calidad de vida.

Enfocarse en lo más importante para ti

Lo más importante es identificar aquellas necesidades que son más importantes para tu hogar. Puedes hacerte preguntas como:

  • ¿Entra mucho calor por las ventanas de mi vivienda?
  • ¿Siento frío cuándo me acerco a mirar a través del cristal de mis ventanas?
  • ¿Me da miedo que los niños se acerquen a la ventana por si ocurriera un accidente?
  • ¿Pienso que consumo mucha energía en mi hogar y me gustaría mejorar su eficiencia energética?
  • ¿Entra mucho ruido del exterior?
  • ¿Hay algún requerimiento estético o legal que debas tener en cuenta?
  • ¿Existen ayudas o subvenciones por el cambio de ventanas?

Estas preguntas te ayudarán a identificar la mejor solución para las nuevas ventanas de tu hogar. Podrás tomar una decisión basada en lo que ocurre, los motivos y las razones. No pasará mucho tiempo hasta que te des cuenta de lo mucho que aportan unas buenas ventanas pero… ¿Cómo sabrás que son las buenas ventanas para ti?

Partes que componen una ventana

Lo primero es conocer las partes que componen una ventana y entender su papel por separado. Lo importante es la ventana en su conjunto y cómo responde ante nuestras necesidades.

Una ventana se compone del vidrio (o cristal), el marco o perfilería, las bisagras y herrajes y el cajón de la persiana.

El Vidrio (o cristal)

El vidrio ocupa el 80% de la superficie de una ventana y, por lo tanto, es el elemento que más influirá en términos de eficiencia. Será uno de los puntos que debas analizar más al detalle a la hora de elegir tus nuevas ventanas, pidiendo información técnica y dejándote asesorar por el profesional de la ventana ya que no todos los vidrios son iguales.

Para lograr una mejora en la eficiencia térmica no te bastará con cualquier vidrio, es importante tener en cuenta el espesor de la cámara de aire, el valor U o de transmitancia térmica (cuanto más bajo, mejor), el factor de protección solar (cuánto más bajo, mejor) o su filtro de la radiación UV. Más adelante te explicamos los diferentes tipos de vidrio y sus prestaciones.

Marco o Perfilería

Es la estructura que rodea y sostiene la ventana. El marco puede ser de diferentes materiales, como madera, aluminio o PVC.

Bisagras y herrajes

Su función es la de permitir que las ventanas se abran y cierren de manera fácil a lo largo del tiempo, sin fricciones. Existen varios tipos de bisagras y de herrajes según el tipo de ventana y su sistema de apertura.

Cajón de la persiana

Proporciona soporte y estabilidad al tiempo que oculta el mecanismo de apertura y cierre de la persiana. El cajón puede estar cubierto por una rejilla o por una solapa que se abre para facilitar el acceso al interior. Existen diferentes tipos de cajones en función del material de fabricación y del sistema de apertura o cierre, los más comunes son de aluminio, PVC o madera, de apertura manual o eléctrica.

¿Qué tipo de vidrio (o cristal) me conviene?

A la hora de hablar de ventanas, lo correcto es utilizar el término “vidrio” aunque la mayoría de los no profesionales hablan de cristal. Existen diferentes tipos de vidrio y, muchas veces, no pensamos en ello a la hora de comprar nuestras nuevas ventanas. Vamos a intentar ayudarte en este proceso.

Doble (o triple) acristalamiento

Hoy en día es común incorporar en las ventanas un doble acristalamiento: dos vidrios separados entre sí por una cámara de aire o gas argón, que mejora el aislamiento térmico comparado con un único cristal. Actualmente, existen vidrios de altas prestaciones que, incorporados en un doble o triple acristalamiento, mejoran de manera significativa el aislamiento térmico que ofrece el vidrio. Un doble acristalamiento con vidrios estándar no es la mejor solución que existe hoy un día para nuestras ventanas.

En un doble acristalamiento se pueden incorporar diferentes tipos de vidrio para conseguir un aislamiento térmico reforzado en invierno, un aislamiento frente al calor del verano, aislamiento acústico, protección frente a impactos…

¿Qué es la cámara de aire en un doble acristalamiento?

Su espesor viene reflejado en la ficha técnica en milímetros, de esta manera si el instalador te recomienda un vidrio aislante (o doble acristalamiento) 4/16 /4, te estará diciendo el espesor del primer vidrio (4mm), de la cámara (16mm) y del segundo vidrio (4mm). Desde Guardian Glass, te recomendamos que optes por cámaras entre 14 y 18 mm, lo notarás tanto en el aislamiento térmico como en el acústico. Si quieres reforzar el aislamiento del vidrio aislante, puedes sustituir el aire por gas argón, pero no te olvides de comprobar que cuentas con un vidrio de capa de altas prestaciones porque esta será la manera de reducir la pérdida de temperatura entre el interior y el exterior.

Tipos de vidrio

A continuación, te explicamos los diferentes tipos de vidrio (o cristal) que existen y sus principales prestaciones, así cómo sus valores técnicos: el valor U que mide el aislamiento térmico (cuánto más bajo, mejor), el factor de protección solar o valor g, el nivel de seguridad o atenuación acústica.

  • Vidrio de capa bajo emisivo – Low E: Sobre una de las caras del vidrio se aplica un tratamiento de óxidos metálicos invisible para el ojo humano que tiene la propiedad de aislar térmicamente. ¡La mejora respecto a un doble acristalamiento sin este tipo de vidrio de capa puede alcanzar el 50%, pasando de un valor U de 2,7 a un valor U de 1.3!
  • Vidrio de capa bajo emisivo y con control solar: Esta es la opción idónea cuando lo que buscamos es protegernos frente al frío en invierno y el calor en verano, sin perder luz natural y disfrutando de las vistas desde nuestra ventana. Se aplican dos capas al vidrio, una bajo emisiva y otra de control solar. El cristal inteligente Guardian Sun, incorporado en un doble acristalamiento, deja pasar al interior de la vivienda sólo un 43% de la energía solar. Además, ofrece un aislamiento térmico idóneo con un valor U de tan sólo 1.1 W/(m2 K). Y sin olvidar la mejora de la eficiencia energética de tu hogar: hasta un 38% de ahorro en tus facturas de aire acondicionado y hasta un 14% de media en las facturas de luz y gas, según resultados obtenidos en estudio realizado por Tecnalia.
  • Vidrio laminado o vidrio de seguridad: Los vidrios laminados, también conocidos como “de seguridad”, se fabrican uniendo dos vidrios entre sí por un film transparente (denominado PVB). Simula la apariencia de un único vidrio pero, en caso de rotura por impacto accidental, los fragmentos se quedan adheridos al film. Estos vidrios se pueden combinar con los anteriores, ofreciendo seguridad y aislamiento en invierno y en verano.
  • Vidrio laminado acústico: Al igual que los vidrios laminados de seguridad, el vidrio laminado acústico une dos vidrios con un film intercalario. En este caso, el film es especial para atenuar el ruido y contribuye a mejorar el aislamiento acústico a través de las ventanas. Con este vidrio tendrás seguridad, aislamiento acústico y combinado con los vidrios de capa, aislamiento térmico.

Diferencias entre PVC, aluminio o madera

Hoy en día existen ventanas eficientes y con excelentes prestaciones en cualquiera de los materiales que se utilizan en la fabricación de ventanas. Es importante contar con buenas calidades y con el asesoramiento de un profesional que te podrá explicar en detalle la mejor solución para tu vivienda. Y no olvides que el vidrio es el 80% de la superficie de la ventana, por lo que es fundamental contar con un vidrio de capa de altas prestaciones en tu nueva ventana para mejorar el aislamiento térmico.

PVC

El PVC es un material resistente y duradero, fácil de limpiar y que permanece inalterable a los efectos del clima y la contaminación. Los perfiles de este tipo están reforzados en su interior con acero galvanizado, lo que aporta solidez estructural y las esquinas de las ventanas no se atornillan sino que se sueldan herméticamente aumentando la resistencia a la infiltración de agua o aire.

Aluminio

Una de las ventajas reside en que es un material muy resistente. Una vez lacado y tratado para el exterior posee una larguísima vida útil. Ofrece un comportamiento muy exigente frente a la corrosión y no es inflamable. A nivel estético ofrece infinitas posibilidades, siendo uno de los materiales más versátiles. Se pueden encontrar perfiles o marcos en una gama amplia de colores y acabados, gracias principalmente a dos técnicas: el lacado y el foliado. Actualmente, las ventanas de aluminio pueden contar con rotura de puente térmico (o RPT), mejorando sus prestaciones aislantes frente al frío o el calor.

Madera

Por su parte, la madera es uno de los materiales más antiguos utilizados para la construcción de cerramientos y perfiles de ventanas. Su principal punto fuerte reside en que es un perfecto aislante. El catálogo de ventanas de madera ha evolucionado mucho en los últimos años, incorporando tratamientos para exterior e interior que fortalecen su mantenimiento, así como múltiples tipos de maderas y estilos.

Tipos de apertura

Cómo ya hemos explicado anteriormente, existen varias formas de abrir una ventana. La forma en la que las ventanas se adaptan al espacio será un elemento importante porque te ayudarán a sacar el máximo provecho a la luz y la ventilación, por ejemplo, si sabes que un electrodoméstico estará junto a la ventana o si quieres evitar corrientes de aire bruscas.

Los tipos de apertura se diferencian por su movimiento, los más comunes son practicable o abatible, oscilobatiente, corredera o fija**.**

¿Tengo que pedir permiso para cambiar las ventanas?

Tendrás que asegurarte de cumplir con las normativas y regulaciones aplicables. Te aconsejamos pidas asesoramiento al profesional de la ventana.

A los propietarios

Las comunidades de propietarios establecen determinados requisitos a nivel estético para aquellos vecinos que se dispongan a cambiar las ventanas de una vivienda. Teniendo en cuenta que las ventanas son elementos comunes, te aconsejamos que realices la consulta a la comunidad de propietarios.

A las administraciones

El tipo de permiso, si fuese necesario, variará según cada Comunidad Autónoma o municipio. La empresa que lleve a cabo la instalación de tus ventanas podrá asesorarte.

¿Cuánto cuesta cambiar una ventana?

Responder a esta pregunta es la parte más compleja, como hemos visto hasta ahora el costo de cambiar una ventana puede variar dependiendo de factores como el tamaño y material, el lugar donde se encuentra el edificio, el tipo de instalación requerida y el costo de mano de obra en la zona. En promedio, en España, el costo de cambiar una ventana de tamaño estándar puede oscilar entre los 500 y los 1,000 € por ventana, pero es posible que algunos trabajos puedan ser más costosos o más baratos.

Una vez hayas definido las prioridades en función de cada elemento que viene detallado en esta guía (vidrio, marco, apertura…) podrás hacer una valoración del precio que estás dispuesto a pagar. Te resultará útil obtener varias cotizaciones para hacerte una idea de los precios en tu área. Ten cuenta que el costo final puede aumentar si se necesitan reparaciones, o mejoras adicionales en el marco de la ventana o pared circundante. La mejor reflexión que se puede hacer sobre el precio de cambiar unas ventanas es que no se trata tanto de un gasto sino de una inversión, ya que a largo plazo será la opción que te permita ahorrar más en calefacción y aire acondicionado.

¿Cómo leer un presupuesto para ventanas?

El presupuesto será el documento que describa el trabajo a realizar y su coste por cada partida. Con frecuencia se dividirá en varios bloques:

Descripción del trabajo: Descripción detallada del trabajo que se va a realizar, incluyendo el número de ventanas que se van a instalar o reemplazar, el tipo, el tamaño y el material.

Materiales: Coste total de los materiales necesarios para el trabajo.

Mano de obra: Coste de la mano de obra necesaria para completar el trabajo.

Otros: Los presupuestos también pueden incluir otros costos, como el transporte, el alquiler de equipos especiales o la gestión de los permisos necesarios.

Estos cuatro apartados darán como resultado un total, al que se le aplicará el IVA correspondiente

Ayudas a la eficiencia energética y el cambio de ventanas

Desde 2022 existen una serie de ayudas, subvenciones y deducciones en el IRPF, destinadas a mejorar la eficiencia energética del parque inmobiliario. Posiblemente, sea el mejor momento para incluir el cambio de las ventanas en la reforma de tu casa.

Estos programas, que puedes conocer más en detalle aquí, ofrecen ayudas que van desde el 20% hasta el 80% de la inversión.

¿Cambiar las ventanas te puede ayudar a cumplir los requisitos de las ayudas?

Según los cáculos realizados con el software CE3X por Guardian Glass para una vivienda en Madrid de 108 m2, el cambio de unas ventanas ineficientes con vidrio simple por otras con doble acristalamiento con cristal inteligente Guardian Sun 4/16/4 puede reducir el consumo de energía de toda la vivienda en un 10 %. Es decir, solo con esta reforma estaríamos cumpliendo con el requisito del 7% necesario para optar a ayudas de eficiencia energética.

Sin embargo, y puesto que no todas las viviendas son iguales ni tienen las mismas condiciones, desde Guardian Glass te recomendamos que te dejes asesorar por el profesional de la ventana.

La instalación: por qué acudir a un profesional

La colocación de una ventana es el último paso del proceso, y también uno de los más decisivos. De nada te habrán servido las investigaciones previas si finalmente dejas la instalación de la ventana en manos de alguien no profesional, sin la debida formación o que no te ofrece las mejores garantías. No es lo habitual, pero puede suceder que una buena ventana no cumpla con las expectativas debido a una mala instalación o un mal aislamiento del perímetro en el que fue colocada. Hacerlo mal es una auténtica fuente de problemas a largo plazo. Un instalador profesional podrá guiarte este proceso, antes de cualquier reforma asegúrate de firmar los presupuestos, recibir la factura y las garantías tanto de los materiales utilizados como de la mano de obra.

Es el momento perfecto para cambiar las ventanas

Hemos intentado ayudarte a tomar la mejor decisión, esperamos que esté artículo te haya aclarado dudas en un proceso como el de cambiar las ventanas. Como resumen te diremos que tus necesidades guían mucho las decisiones, que la inversión repercutirá en los consumos de calefacción y aire acondicionado y que un vidrio eficiente de altas prestaciones, como Guardian Sun, es imprescindible en una buena ventana.

Además, existen actualmente diferentes programas que apoyan con subvenciones o bonificaciones en el IRPF el cambio de ventanas ineficientes a unas nuevas eficientes para reducir los consumos de energía en las viviendas. Puede que sea el momento perfecto para cambiar tus ventanas.

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