A partir de ahora, el certificado energético de la vivienda también será necesario para poder solicitar las ayudas para la rehabilitación energética de viviendas. ¡Te ayudamos a ponerle cara!

¿En qué consiste el Certificado de Eficiencia Energética?

Se trata de un documento oficial, redactado por un técnico competente, en el que se determina una calificación energética (una letra), que señala una puntuación en la eficiencia energética del edificio o vivienda. Es obligatorio para, entre otras gestiones, el cambio de propietario o alquiler y su coste es variable pero rara vez superará los 300 €.

En los últimos meses, a raíz de los incentivos publicados para las actuaciones de mejora de la eficiencia energética en las viviendas, como por ejemplo, para el cambio de ventanas, se ha convertido en un documento fundamental para acreditar el cumplimiento de los diferentes requisitos, documentando la situación inicial y la posterior a la actuación de mejora, con criterios de eficiencia energética.

👉 En España más del 81 % de los edificios obtienen una calificación E, F o G

Fuente: Real Decreto-ley 19/2021, de 5 de octubre, de medidas urgentes para impulsar la actividad de rehabilitación edificatoria en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Los distintos programas de ayudas recogen como subvencionables aquellas actuaciones en las que se consiga una reducción de la demanda energética anual global de calefacción y refrigeración del al menos el 7 %, o una reducción del consumo de energía primaria no renovable de al menos un 30 %, o que consigan clase energética A o B. Conoce los tipos de ayudas aquí.

¿Cómo leer el Certificado de Eficiencia Energética?

La puntuación escala desde la letra G (menor eficiencia) a la A (máxima eficiencia).

La calificación final se calcula en base al consumo energético necesario (kWh/m²) y las emisiones (kW CO₂/ m²) que cada edificio o vivienda necesita durante un año en condiciones normales de ocupación y uso. Esto incluye los costes (según el precio de la energía) y las emisiones de la producción de agua caliente, calefacción, climatización, iluminación o ventilación.

Cómo leer el Certificado de Eficiencia Energética

En España más del 81% de los edificios obtienen una calificación E, F o G, esto significa que más de dos tercios del parque inmobiliario son viviendas ineficientes o de escasa eficiencia.

¿El certificado energético es obligatorio?

Es obligatorio para vender o alquilar. Los propietarios o comunidades de propietarios están obligados a contar con un Certificado Energético en vigor expedido en los últimos 10 años a la hora de vender o alquilar una vivienda. De lo contrario se exponen a una serie de multas o sanciones.

Existen contadas excepciones que detallamos a continuación:

  • Edificios o monumentos protegidos siempre que formen parte de un entorno declarado o con particular valor arquitectónico/histórico.
  • Edificios religiosos o de culto.
  • Edificios con una superficie total o inferior a 50 m2.
  • Talleres previstos para una actividad agraria sin uso residencial.
  • Edificaciones que, por su naturaleza, deban permanecer abiertas.
  • Edificios o parte de estos cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año, siempre que su consumo no supere el 25 % previsto para todo el año.

¿Cómo conseguir el certificado energético?

Cualquier persona que desee obtener un Certificado de Eficiencia Energética tiene que seguir dos pasos:

Buscar un certificador autorizado y Registrar el certificado

  1. Buscar un certificador autorizado: A la hora de adquirir nuestro certificado es importante contar con un profesional autorizado. El técnico acude y toma medidas, revisa los materiales e inspecciona los radiadores y/o la instalación de aire acondicionado, la calidad de las ventanas, si éstas tienen marcos con rotura de puente térmico (RPT), doble o triple acristalamiento, vidrio de capa bajo emisivo y/o de control solar, el espesor de la cámara interior del vidrio aislante… Posteriormente, introducirá los datos recabados en un programa informático que calculará la nota final. Para finalizar, redactará un informe, señalando puntos débiles o potenciales mejoras para aumentar la eficiencia energética.
  2. Registrar el certificado ante un organismo competente en la localidad o comunidad autónoma: Este documento debe presentarse ante el organismo competente de la localidad o comunidad autónoma, que verificará la información y guardará una copia en el archivo. La mayoría de los técnicos certificadores ofrecen este trámite en su servicio, pero también es posible realizarlo por cuenta propia. Una vez el documento sea registrado, se expedirá el Certificado de Eficiencia Energética Oficial.

¿Cuál es el plazo de validez del certificado energético?

Su validez es de diez años. Excepto en aquellos supuestos en los que la calificación energética del inmueble sea una G, en cuyo caso tendrá una validez de 5 años (esto supone aproximadamente el 18% de las viviendas, según el informe de la Rehabilitación Energética del CGATE).

¿Cuánto cuesta solicitarlo?

Dependerá en gran medida de la superficie o el tipo de inmueble, así como del volumen de comprobaciones y recomendaciones que aparezcan reflejadas en el informe o si queremos que el técnico registre el documento por nosotros. En líneas generales podemos señalar las siguientes horquillas.

  • Viviendas en bloques: el precio oscilará en torno a 1,5 €/m². Para viviendas de menos de 80 m², rondará los 75 € (solo el certificado) hasta los 220 € incluyendo el registro en la autoridad competente. Para viviendas más grandes, hasta 180 m², el precio puede oscilar entre 120 € y 300 € aproximadamente.
  • Viviendas unifamiliares: suelen ser algo más complejas de certificar, al poseer varias plantas y más superficie de fachada. Como orientación, el certificado de un chalet de 200 m² saldrá por unos 190 € aproximadamente.

¿Cambiar las ventanas me puede ayudar a mejorar la letra de mi certificado energético?

Sí, cambiar tus ventanas puede mejorar el aislamiento de toda la envolvente de tu edificio, disminuir los costes de calefacción y climatización y las emisiones de CO₂. Dependerá un poco de cada vivienda, muros, techos y ventanas que disponga. Por poner un ejemplo práctico, cambiar unas ventanas sin rotura de puente térmico y cristal simple o también llamado vidrio monolítico (con un valor U vidrio =5,7 W/m2K), por unas con doble acristalamiento con cristal inteligente Guardian Sun 4/16/4 (U vidrio =1,3 W/m2K) podría tener un ahorro en la demanda de energía hasta al 12%*.

*Datos calculados por Guardian Glass con el software CE3X para vivienda adosada 108 m2 , año construcción 1990 en Valencia. Demanda de energía para gas y electricidad.

Cambiar las ventanas por unas más eficientes puede suponer una mejora objetiva en la eficiencia energética de una vivienda, ayudando a escalar posiciones en el Certificado Energético. Actualmente existen ayudas y desgravaciones fiscales para cambiar las ventanas.

Puede que sea el momento perfecto para cambiar tus ventanas.

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